Hoy se cumplen 329 años de la destrucción de la ciudad de Esteco

METAN 13 de septiembre de 2021 Por Redacción
Hace 329 años, alrededor de las 10.30 de la mañana un fuerte sismo tuvo epicentro en la ciudad de Esteco 2 ubicada en el municipio de Río Piedras. Todo el lugar fue destruido y eso dio origen a la leyenda de la mujer de piedra.
3
Tareas realizadas en Esteco

Leyenda, misterio y relatos que inclusive llegaron a programas televisivos, todo lo que encierra la perdida ciudad de Esteco dejó de ser un mito para convertirse en una realidad, tirando por tierra las versiones de quienes aseguraban que no existió. Desde hace un par de décadas, grupos de científicos trabajan sobre los restos de la antigua población. Hoy se sabe que fue tan antigua como la madre de las provincias, Santiago del Estero, que soportó el embate de los índígenas y su triste final, ya que terminó convirtiéndose en un pueblo fantasma hasta su desaparición. 

Desde el 24 de octubre y a la espera de ser autorizados a reabrir sus puertas, el Museo de Antropología de Salta ofrecerá un muestra de los restos encontrados en los yacimientos de estudio, mientras se sigue en la búsqueda de más información sobre la legendaria Esteco. Por el momento, el recorrido se puede hacer en forma virtual, a través del perfil de Facebook e Instagram del Museo. 

Además de la muestra se pueden escuchar las charlas de Julia Simioli, antropóloga de La Plata, quien organizó el guión de la presentación. 
En diálogo con El Tribuno, el director Leonardo Mercado, destacó que es la primera vez que se exhibe este material arqueológico. Se trata de un sitio sobre el que se vino trabajando desde principios de 2000 y se lograron recuperar algunas piezas que estaban en Buenos Aires, que fueron sometidas a análisis. “La muestra está lista, tanto para hacer un recorrido virtual como presencial cuando abramos al público”, destacó. 

De qué se trata
La presentación de los restos de Esteco cuenta con 60 piezas completas y fragmentos. Los profesionales a cargo de la organización y la presentación destacaron que se puede ver una gran diversidad de objetos que fueron de uso diario de los habitantes.

“Cuando se piensa en Esteco se tiene la idea de que es una ciudad española cuando en realidad fue una ciudad del siglo XVI legitimada por la corona”, advierte Mercado haciendo referencia al trabajo que llevó adelante Julia Simioli. La antropóloga fue quien presentó, a través de las redes del Museo, el censo que se realizó en los periodos de llegada de los colonizadores, donde está registrada la ciudad de Esteco, sus pobladores y sus actividades. “Ahora tenemos nombres y apellidos y lugares de procedencia. Esto nos ubica en el espacio e incluso podemos conocer el nombre de las personas que vivían ahí, que eran españoles, portugueses, peruanos, chilenos, y de la cercana Santiago del Estero”, agregó el director del Museo. 

 Materiales y obras
Entre los objetos hay cerámica indígena de Santiago del Estero, candelabros españoles, mayólicas sevillanas y talavera, y hasta porcelana china que llegó a América traída por los colonizadores. También arpas de boca y otros instrumentos musicales, piezas que tienen una antigüedad de 400 años. 

Con esta muestra de la realidad, todo lo que circunda a la historia de la ciudad de Esteco se fortalece, más si se tiene en cuenta que “el Milagro llega de la mano del terremoto de Esteco del 13 de septiembre de 1692. Esta historia y algunas leyendas, como la de la mujer de sal, ponen un halo de misterio al sitio, sumado a la realidad natural que está ahí”, expresó Mercado. 

La ciudad de Esteco tiene dos localizaciones: Esteco I, que se fundó en 1566 cerca de El Vencido, en El Quebrachal, y se trasladó en 1609 cerca de Río Piedras. Esta es la que se conoce, desde la investigación arqueológica, como Esteco II. El asentamiento estuvo desde 1609 a 1692. El primer traslado ocurrió por problemas en la construcción de las casas, ubicadas cerca del río Salado. También, un cambio en el circuito del Camino Real alejó el poblado de esa ruta. Lo mismo ocurrió con Esteco II, cuando se cambió la ruta de los mercaderes hacia el este del poblado. 

En este contexto no se puede soslayar la presencia de las comunidades indígenas nómades, como lules y tonocotés, que en forma continua atacaban a los españoles. 

Cuando se produce el sismo, Esteco II ya había sufrido dos avanzadas de las comunidades aborígenes, por lo que el pueblo ya era casi fantasmal hacia 1692. 

 Los estudios

Desde el 2000 se sigue la investigación sobre el campo de Esteco, que está bajo la tutela de la Subsecretaría de Patrimonio de la Provincia, y como encargado en el sitio se encuentra Daniel Coronel, desde la ciudad de Metán, quien además mantiene un depósitos de obras en Río Piedras. El sitio de excavación es a cielo abierto y se mantiene a resguardo del clima. Los especialistas han logrado identificar los torreones de la ciudad, y esperan descubrir los espacios públicos del sitio, como el cabildo y otros edificios que están nombrados en los censos españoles. Juan Alfredo Tomasini fue el iniciador del proyecto de investigación sobre la ciudad de Esteco, que comenzó hace dos décadas. El antropólogo porteño falleció en 2017, a los 78 años, era investigador del Conicet, destacado en temática colonial, y logró descubrir el fuerte y la iglesia de la perdida ciudad.
 

Las leyendas que se tejieron en el tiempo
 
El 13 de septiembre de 1692, día del devastador terremoto, la ciudad de Salta se salvó milagrosamente gracias a la invocación de la Virgen María, en su concepción de Nuestra Señora del Milagro, y al sacar en procesión al Cristo del Milagro que tenía ya un siglo olvidado. 
El obispo fray Melchor Maldonado y Saavedra está señalado como el precursor de la caracterización de que Esteco era objeto de la ira divina, al atribuir en 1636 a culpas humanas las catástrofes naturales que azotaban el lugar. En un remedo de las plagas de Egipto, afirmaba: “Bien muestra Dios el enojo que tiene con esta ciudad y en sus castigos la gravedad de las culpas: peste continua, sapos, culebras, tigres, un monte toda la ciudad y los mayores temblores que yo he visto en las Indias”. 

El año 1654 encontraba a la villa sujeta a supuestas prácticas de hechicería y maleficios por obra de un afrodescendiente que tendría por cómplices a curas y vecinos principales. El obispo promovió una querella contra las autoridades del poblado, pero no logró probar sus acusaciones ante la Audiencia de Charcas.

Es que pesaba la opulencia alcanzada por la villa de Esteco, que en poco tiempo había aventajado a las otras ciudades de la Intendencia de Salta del Tucumán debido a la fertilidad de su suelo y a la explotación a que fueron sometidos los indios que le estaban encomendados. Se la llamó “Reina de los Chacos”, y se dijo que sus riquezas provenían de yacimientos secretos.

También se la llamó “ciudad de lujuria”, ya que se cuenta que ocurrían excesos pecaminosos, una vida disipada, llena de vicios y placeres que habrían provocado la ira divina concretada con el cataclismo de 1692. No faltó tampoco “la mujer de piedra”, que vuelve a aparecerse en tiempos actuales en Metán y hasta en Cachi, donde se trasladó la historia, mientras cada año registra su avance, lento aunque inexorable hacia su destino, la ciudad de Salta. 
Y dice la leyenda que, a su llegada, producirá el fin del mundo.
 

 

Te puede interesar