
El primer episodio tuvo lugar el 2 de febrero en un local comercial ubicado sobre calle 6 de Enero, en inmediaciones de las vías del ferrocarril. Según la denuncia, el hecho fue advertido luego de que la pareja de la propietaria recibiera un mensaje alertando sobre un movimiento sospechoso en el negocio. Al revisar las cámaras de videovigilancia, se constató que el imputado había ingresado al comercio y sustraído una valija de maquillaje de gran tamaño, valuada en 95.000 pesos, para luego retirarse caminando del lugar. En ese momento, la madre de la denunciante se encontraba realizando tareas de limpieza, sin advertir lo ocurrido.
El segundo hecho se registró el 6 de febrero, cuando el propietario de una peluquería ubicada en las galerías de avenida 9 de Julio detectó un faltante de 50.000 pesos en efectivo al realizar la rendición semanal de dinero. Las cámaras de seguridad del local permitieron identificar al mismo sujeto, quien habría ingresado bajo el pretexto de cortarse el cabello y, aprovechando un descuido del barbero que atendía una llamada telefónica, sustrajo el dinero de una repisa.
Ambos episodios son investigados por la Justicia, que avanza en la causa con el respaldo de las pruebas fílmicas obtenidas de los sistemas de seguridad de los comercios afectados.




















