
La medida fue resuelta durante un congreso extraordinario de la entidad que conduce Sonia Alesso. Además del reclamo salarial, CTERA exigió la sanción de una nueva Ley de Financiamiento Educativo, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y un incremento urgente del presupuesto destinado al sistema educativo.
El plan de acción anunciado incluye movilizaciones, acampes y caravanas en distintos puntos del país a lo largo de marzo. Durante el congreso también se reiteró el rechazo a “toda reforma laboral regresiva” y a iniciativas que —según expresaron— promuevan la mercantilización de la educación. Asimismo, demandaron mejoras en infraestructura escolar, recursos pedagógicos, conectividad y la defensa de los regímenes jubilatorios docentes.
En paralelo, los sindicatos educativos nucleados en la CGT —entre ellos la Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA)— advirtieron que “corre riesgo el inicio de clases y se va a profundizar el conflicto si el Gobierno no convoca a paritarias”.
La UDA, liderada por Sergio Romero, y la CEA, conducida por Fabián Felman, señalaron que la educación pública atraviesa “el mayor recorte presupuestario en décadas” y cuestionaron la derogación de normativas que obligaban al Estado nacional a garantizar niveles mínimos de inversión.
Según los gremios, el salario mínimo docente “se encuentra en niveles de indigencia” y la falta de convocatoria a la paritaria nacional —en el marco del artículo 10 de la Ley 26.075— agrava el escenario de conflicto.
Además, tanto CTERA como los sindicatos de la CGT manifestaron su rechazo al proyecto de Ley de Libertad Educativa impulsado por el gobierno de Javier Milei, al considerar que podría afectar la estructura del sistema educativo argentino. En ese sentido, adelantaron que impulsarán acciones durante marzo para informar a la comunidad sobre los alcances de la iniciativa.
De no mediar una convocatoria oficial a la negociación salarial, el conflicto podría escalar y afectar el normal desarrollo del ciclo lectivo 2026 en distintas provincias del país. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre familias y comunidades educativas ante la posibilidad de que el calendario escolar comience con medidas de fuerza a nivel nacional.
Fuente Infobae




















