Según sostiene la hipótesis fiscal, el hecho tuvo lugar el 13 de octubre de 2025 en el pabellón A2 de la Unidad Carcelaria N° 1. En ese contexto, el imputado tras una discusión vinculada a la desaparición de un cigarrillo —o “cañito”—, mantuvo un forcejeo con la víctima y le asestó una herida con un arma blanca en la región del cuello.
Luego de la agresión, el lesionado fue asistido por otros internos y trasladado al hospital San Bernardo, donde falleció horas más tarde a causa de un shock hipovolémico derivado de la lesión sufrida.
González sostuvo que el accionar del imputado fue voluntario y dirigido a causar un daño de entidad, utilizando un arma blanca sobre una zona vital del cuerpo, sin que se adviertan causas de justificación.



















