El CEAT de Metán atiende a 20 personas por consumo problemático y tres pacientes lograron reinsertarse

El Centro de Escucha, Atención y Tratamiento trabaja actualmente con 16 pacientes bajo modalidad ambulatoria y cuatro que concurren al centro de día. Su responsable, Carla Romeri, explicó a El Vocero cómo funciona el dispositivo, qué asistencia brinda y por qué las personas con consumos problemáticos no permanecen internadas en la institución.
METAN25/09/2026Juan Cruz GorositoJuan Cruz Gorosito

WhatsApp Image 2026-09-24 at 11.33.03

El consumo problemático de sustancias representa uno de los desafíos que enfrenta San José de Metán y, ante las consultas de numerosas familias sobre las herramientas disponibles, El Vocero recorrió el Centro de Escucha, Atención y Tratamiento (CEAT) para conocer cómo se aborda actualmente esta problemática. Su responsable, la profesora Carla Romeri, explicó que el establecimiento funciona como un dispositivo de Nivel 2, con atención ambulatoria, centro de día y acompañamiento a familiares.

Actualmente, unas 20 personas reciben asistencia bajo las distintas modalidades. Dieciséis concurren para tratamientos que se adaptan a sus actividades laborales o educativas, mientras que cuatro permanecen durante la jornada en el centro de día. En este último caso, asisten desde las 8.30 hasta las 16, desayunan y almuerzan en el lugar y participan de terapias, talleres, actividad física y espacios coordinados por operadores socioterapéuticos.

Romeri remarcó una diferencia que suele generar dudas entre los vecinos: el CEAT no es un centro de internación. Cuando un paciente necesita permanecer internado para avanzar en su recuperación, se gestiona su derivación a un dispositivo adecuado. En Metán, además, el centro articula con el hospital para complementar la asistencia, incluida la intervención psiquiátrica cuando la evaluación profesional determina que es necesaria.

La responsable señaló que también trabajan con casos derivados por la Justicia. Ante determinadas actuaciones, el CEAT recibe oficios, establece contacto con la persona o su familia e informa posteriormente sobre la concurrencia al tratamiento. Romeri aclaró que existen situaciones en las que una persona no puede ser obligada a iniciar el abordaje y otras en las que el tratamiento forma parte de una disposición judicial vinculada a una causa penal.

A casi dos años de funcionamiento, Romeri destacó que tres pacientes lograron reinsertarse socialmente y actualmente trabajan o estudian. “Hay chicos que están trabajando, que los vemos bien y que han podido recuperar su vida”, contó en diálogo con El Vocero. También explicó que la recuperación es compleja y que resulta fundamental que la propia persona pueda avanzar hacia el deseo de modificar su situación, acompañado por profesionales y su entorno.

El trabajo no está dirigido únicamente a quienes atraviesan un consumo problemático. Las familias también pueden acercarse aunque la persona afectada se niegue inicialmente a recibir asistencia. Allí se brindan espacios de orientación para enseñarles cómo acompañar el proceso y evitar conductas que, aun con intención de ayudar, puedan resultar contraproducentes.

El CEAT cuenta con dos psicólogas, cuatro operadores terapéuticos y talleristas, además de la articulación con profesionales del sistema sanitario. “No somos solamente una oficina, acá hay un equipo”, remarcó Romeri, quien sostuvo que los tratamientos son gratuitos y que cada persona es evaluada para determinar qué modalidad resulta más adecuada según su situación.

Quienes necesiten orientación pueden acercarse directamente al CEAT, ubicado en calle La Rioja 450, barrio Granadero Díaz. Desde la institución remarcaron que no es necesario esperar a que la persona con consumo acepte concurrir para solicitar ayuda: familiares y allegados también pueden realizar una primera consulta y recibir asesoramiento para comenzar a abordar una problemática que, según Romeri, “golpea tanto a la sociedad”.

WhatsApp Image 2025-06-13 at 18.16.18

CLUB DE CABALLEROS 24

Te puede interesar
Lo más visto