
En paralelo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que determina la línea de indigencia— registró un fuerte incremento del 5,8%, el más alto en casi un año y por encima de la inflación mensual, que fue del 2,9%. De este modo, un hogar de cuatro personas necesitó $623.990 para cubrir únicamente los requerimientos alimentarios mínimos y no ser considerado indigente.
En términos interanuales, la CBA acumuló un alza del 37,6%, mientras que la CBT subió 31,6%.
El informe oficial también detalla que la línea de indigencia para un adulto se ubicó en $201.939, mientras que la línea de pobreza por persona alcanzó los $440.226. Para un hogar de tres integrantes, la CBT fue de $1.082.956, y para uno de cinco miembros ascendió a $1.430.735.
Analistas atribuyen el fuerte incremento de la canasta alimentaria a subas significativas en carnes, verduras y frutas, rubros que impulsaron el aumento del capítulo “Alimentos y bebidas no alcohólicas” dentro del índice de precios al consumidor. El dato genera preocupación por su impacto directo en los sectores de menores ingresos, ya que incide de manera inmediata en la línea de indigencia.



















