
El programa contempla un fondo de financiamiento por USD 12.000 millones destinado a garantizar el abastecimiento de minerales considerados estratégicos mediante la fijación de precios mínimos y la acumulación de reservas. En ese marco, el Servicio Geológico de Estados Unidos publicó el informe Mineral Commodity Summaries 2026, donde analiza la situación de 84 recursos minerales, ampliando el listado de insumos críticos para la seguridad económica y tecnológica de Washington.
En relación con el litio —clave para la transición energética— el documento subraya la fuerte dependencia estadounidense de Sudamérica: Argentina y Chile concentran el 97% de las importaciones de litio de EE. UU., con participaciones del 43% y 54%, respectivamente. La demanda global continúa en ascenso, impulsada por el crecimiento de los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía.
Durante 2025, la producción mundial de litio creció 31%, mientras que el consumo aumentó 20%. La Argentina fue el país con mayor expansión interanual: pasó de 13.800 toneladas de litio metálico en 2024 a 23.000 toneladas en 2025, lo que representa un incremento superior al 66%. Este salto productivo la posiciona como un actor cada vez más relevante en el mercado global, aunque aún por debajo de Australia, China y Chile en volumen total.
En términos de reservas, Argentina y Chile concentran en conjunto el 36% de las existencias mundiales, superando a Australia y China. Si se consideran los “recursos” —volúmenes aún no plenamente explotados— el denominado “triángulo del litio” integrado por Argentina, Chile y Bolivia reúne 64 millones de toneladas, más de seis veces las reservas estimadas en China.
El informe también señala que el 88% del litio producido en el mundo se destina a baterías, consolidando su rol central en la industria automotriz eléctrica y en el almacenamiento energético a gran escala. La reciente recuperación de los precios en la segunda mitad de 2025, vinculada al repunte de ventas de autos eléctricos en China y Europa, marca un posible cambio de tendencia tras la fuerte caída registrada entre 2023 y 2024.
En paralelo, China —que domina más del 60% del procesamiento global de litio— busca alternativas tecnológicas, como el desarrollo de baterías de ion de sodio por parte de CATL junto a la automotriz Changan. Sin embargo, estas aún presentan menor densidad energética frente a las de ion de litio.
Con este escenario, el Project Vault refleja la estrategia de Estados Unidos de asegurar insumos críticos frente a la competencia global, especialmente con China. En ese tablero geopolítico y productivo, la Argentina —y particularmente las provincias del norte como Salta— aparecen como piezas clave en la cadena de suministro mundial del llamado “oro blanco”.
Fuente: Infobae



















