
El principal foco de conflicto es el artículo que modifica el régimen de licencias por enfermedad o accidentes no laborales, habilitando reducciones salariales en determinados casos. Desde la conducción cegetista aseguran que la inclusión de ese punto en la media sanción del Senado no había sido consensuada y advierten que podría profundizarse el plan de lucha si el texto avanza sin cambios.
En ese marco, dirigentes sindicales confirmaron que evalúan paralizar actividades el jueves próximo, fecha en la que el oficialismo buscaría llevar la iniciativa al recinto. Para ello, la central debería convocar de urgencia a su Consejo Directivo, aunque sostienen que cuentan con respaldo interno para avanzar.
La CGT ya había movilizado durante el debate en el Senado, aunque con un tono moderado en medio de negociaciones con la Casa Rosada. Ahora, en cambio, la postura se endurece. Si bien el texto aprobado contempla algunos reclamos gremiales —como el sostenimiento de aportes a obras sociales y la continuidad de la retención de cuotas sindicales—, también mantiene artículos cuestionados, entre ellos los referidos a límites al derecho de huelga, regulación de asambleas en el lugar de trabajo y recortes salariales durante licencias médicas.
En paralelo, los equipos jurídicos de la central analizan la posibilidad de judicializar la norma si es sancionada. Entre los argumentos en estudio figura la eventual afectación del principio de progresividad de derechos laborales establecido en la Constitución.
Desde el oficialismo, en tanto, niegan que el artículo sobre licencias haya sido incorporado a último momento y sostienen que apunta a combatir abusos y reducir litigiosidad. Aseguran además que no aceptarán modificaciones en Diputados, ya que cualquier cambio obligaría a devolver el proyecto al Senado y demoraría su aprobación, objetivo que el presidente Javier Milei pretende concretar antes del inicio de las sesiones ordinarias.
Sin embargo, en la Cámara baja el panorama aparece más incierto. Incluso aliados del PRO manifestaron reparos sobre el alcance de las modificaciones en el régimen de licencias y otros puntos sensibles del proyecto. Puertas adentro del oficialismo reconocen que el conteo de votos aún se realiza artículo por artículo.
Con un Congreso dividido, tensiones sindicales en aumento y diferencias dentro del arco aliado, el tratamiento de la reforma laboral se encamina a una semana decisiva.
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