
El informe de CAME, publicado este domingo, mostró una baja real del 2,5%. Los comercios apelaron a descuentos y cuotas, pero predominó la compra de menor valor.
Axel Morales
El avance de supermercados y otros comercios de mayor escala que venden productos típicos de kiosco a precios de costo deja al pequeño comerciante sin herramientas para competir.
Con un consumo interno debilitado, muchos kiosqueros optan por no trasladar el total de los aumentos a los precios para no perder a los pocos clientes que quedan, sacrificando su propia rentabilidad.















