
La Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (FAIPA) renovó sus autoridades y eligió como presidente a Daniel Romano, representante de la provincia de Salta, quien alertó sobre la compleja situación que atraviesa el sector panadero en todo el país.
En declaraciones radiales, Romano sostuvo que la caída del consumo afecta de manera generalizada a las pequeñas y medianas empresas y advirtió que el rubro no es ajeno a esa tendencia. “En general el consumo ha caído para todos los sectores pymes y todas las pymes estamos pidiendo que los gobiernos miren nuestro trabajo. Somos los que mayor empleo generamos y, sin embargo, somos los que estamos soportando esta fuerte caída”, expresó.
El dirigente señaló que, además de la retracción en las ventas, las panaderías enfrentan altos costos fijos que agravan la situación, especialmente en regiones alejadas de los principales centros productivos. “Hay que tratar de salvar el trabajo, tanto de nuestros empleados como el nuestro”, afirmó.
Romano también remarcó las asimetrías regionales que afectan al norte del país. “El Norte es una región postergada y todo se maneja en el centro del país. Estamos a más de 1.500 kilómetros y eso impacta directamente en el costo del transporte. Cada aumento en el combustible encarece nuestros insumos y reduce nuestros márgenes de ganancia”, explicó.
Desde FAIPA anticiparon que buscarán abrir instancias de diálogo con autoridades nacionales y provinciales para plantear la situación del sector y analizar alternativas que permitan sostener la actividad y el empleo en un contexto económico adverso.



















